15 abril 2024

QUE LA POLÍTICA NO ARRUINE LAS FIESTAS

Lunes 21 de Diciembre de 2015.

El cambio de ciclo trae consigo nuevos puntos de vista que, en la fiesta de fin de año, pueden tomar otro tono.
navidad
Desde cómo le jugó River al Barcelona hasta los problemas de Moria Casán con la justicia paraguaya, pasando por el escándalo Pampita-Vicuña-China Suárez, la mesa de Navidad se abre a múltiples temas a tratar, aunque al final un clásico de los últimos doce años aflorará y dividirá las aguas: la política argentina.
El desafío es uno solo: transitar la noche hasta que se sirva el pan dulce sin que los intercambios políticos suban de tono. “En la mesa de navidad se ve a la sociedad argentina, porque cuesta el diálogo. Y detrás de defender a un partido o política se encuentra el hecho de defender a su propia persona”, asegura Beatriz Goldberg, psicóloga y autora, entre otros, de “Dime cómo te llevas con tu dinero y te diré quién eres”.
Al respecto, el filósofo y politólogo Marcos Novaro explica: “La política en la Argentina frecuentemente fue motivo de mucha crispación, en gran medida por ese espíritu de que la crisis o los momentos de cambios de ciclo se vinculan con fracasos o resignaciones”
Y aclara que “hay una vinculación de lo hedonista con la falta de racionalidad. Eso tiene que ver con el modo en que se discute política en la Argentina”.
De fondo, las últimas medidas económicas del presidente Mauricio Macri marcan la agenda que los medios de comunicación tratan día a día. Y eso se lleva a la mesa de fin de año. “Es imposible eludir el tema económico. Detrás de eso hay una visión de vida que entra en juego. Por ejemplo, si mandás a tu hijo a una escuela pública o privada, si tal familiar se merece el trabajo que tiene, quién tuvo mejor suerte económica”, retrata Goldberg, quien dice que “hay que poder escuchar al otro, pero sin matarlo, porque sin diálogo no podés aprender lo que otro te dice”.
Para Novaro, esto es algo propio de la Argentina, ya que en otros países, como Estados Unidos, también hay divisiones políticas dentro de una familia, como demócratas y republicanos. “Pero la costumbre no es pelearse. Hay una distancia más pragmática que los argentinos no tenemos. Y eso es parte de la educación: las cosas pueden funcionar aunque no me gusten”, cuenta.
Cepo al dólar, retenciones, subsidios e Impuesto a las Ganancias son las espadas con las que unos y otros debatirán en la mesa de fin de año. Para Goldberg, detrás de eso hay otra cosa. “Hay algunos que agreden a lo económico, a Macri o a quien sea, y detrás está si vos sos de derecha, de izquierda, o tenés plata”, considera la psicóloga.
Para finalizar, Novaro propone que, además de tomarse la política de “manera pragmática” hay que verla “con ironía” y no por eso “caer en el cinismo”.
 
Por Joaquín Garau