17 octubre 2021

EL TRABAJO, ¿CARGA O BENDICION?

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Miércoles 14 de octubre de 2015.

Las diferentes circunstancias por las que tenemos que pasar a diario ejercen en nosotros una presión que en ocasiones nos cuesta soportar.
El trabajo que realizamos implica algunos conflictos que hay que resolver, no sin antes atravesar situaciones emocionales que producen una carga difícil de sobrellevar.

Trabajar es beneficioso para el ser humano, no sólo por la ganancia material que permite obtener, sino también porque el estar ocupado nos ayuda mentalmente a sentirnos bien.

La realidad es que a veces esto no sucede, y el trabajo pasa a ser una verdadera carga, que en algunos casos resulta muy pesada.
Es interesante ver a personas que enfrentan con alegría la responsabilidad de trabajar y que lo pueden hacer con gusto, pese a las circunstancias.
Hace unos días, mientras tomaba un café en un bar de la ciudad de Córdoba, me llamó la atención Lorena –una moza que conozco del lugar– quien, pese a estar embarazada de varios meses y con una panza bastante prominente, atendía a los clientes con la misma amabilidad y cordialidad de siempre.
Pienso que debe ser bastante difícil trabajar varias horas con el peso de un bebé en el vientre, pero esta mujer lo hacía con total alegría y naturalidad.

Creo que deberíamos ver al trabajo no como una carga, sino como una verdadera bendición de Dios, bendición útil para ayudarnos a poder vivir en este mundo.

Jesús dijo a quienes lo seguían: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón y encontraran descanso. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana” (Mateo 12:28).
En estas palabras vemos que Jesús ofrece al ser humano descanso y paz, debido a las presiones y cansancio mental que a veces produce en nosotros el diario vivir.
El yugo es la madera que se usa para unir a dos bueyes cuando tienen que andar juntos para realizar su trabajo con menos esfuerzo.
Este es el ejemplo que él pone para demostrar que puede acompañarnos y estar junto a nosotros en los momentos más difíciles.
De esta manera el trabajo se aliviana, porque hay alguien que nos ayuda cuando se pone de nuestro lado haciendo mas liviana la carga. Dice: “Carguen mi yugo y encontraran descanso”.
El descanso que Jesús nos ofrece se vincula con la posibilidad de tener una mente liberada de presiones, que nos permita vivir afrontando las adversidades que se presente y poder salir de ellas victoriosos.
Para ello es necesario estar junto a él y disfrutar de ese descanso físico y mental que tanto necesitamos.
Trabajar con alegría –como la vi a Lorena con el bebé en su vientre– me mostró que por pesada que sea la carga que nos pueda tocar a nosotros en la vida, tener una actitud positiva frente a ella es muy importante.
 
Norberto Ruffa
Pastor evangélico.
La Voz del Interior – Córdoba.