20 octubre 2021

EL PELIGRO DE LAS “MOTOS CANGURO”

Las "motos canguro" se multiplican y aumenta el riesgo de accidentes. Cada vez son más quienes se trasladan en vehículos de dos ruedas con al menos un par de acompañantes, aunque ya no es extraño ver vehículos con cuatro o más ocupantes. ¿Qué los lleva a poner en peligro sus vidas?
 

Lunes 13 de abril de 2015.

 
Días atrás, realizando un repaso de los medios digitales de la zona, nos encontramos con una interesante nota editorial del Diario “Democracia” de la vecina ciudad de Junín, en la que se ponía en evidencia una problemática puntual del tránsito de la misma, pero que naturalmente se traslada y se ve reflejado en otras ciudades de similares características, y aún más chicas, como es el caso de 9 de Julio.moto
La nota de referencia abordaba la problemática de las denominadas “motos canguro”, definiendo así a las motocicletas que son ocupadas por varias personas, representando un serio riesgo.
La nota quedó flotando en nuestra memoria y, mientras nos dirigíamos hacia el centro de la ciudad a completar un trámite, advertimos que esto coincidía con el horario de salida de los niños de las escuelas del nivel primario.
Fue así que decidimos acercarnos a una de las de mayor matrícula, sabiendo que íbamos a encontrarnos con la imágenes descriptas por la nota del medio juninense –que si bien no constituyen una novedad, pone en evidencia una cuestión que, a veces por ser común, suele pasar desapercibida-. Realmente no pudimos salir de nuestro asombro al observar las dimensiones de este verdadero ítem particular del caos de tránsito que se genera en el horario de salida de los escolares.images
Como en la vecina ciudad (o en cualquier otra) las "motos canguro" se multiplican y aumenta el riesgo de accidentes.
El sentido común indica que la situación ideal para circular seguro en moto es hacerlo solo o, a lo sumo, con un acompañante. Es que dos personas es el máximo de ocupantes para los que fueron confeccionados esos vehículos y a la vez resulta una cantidad que no representa un riesgo para la estructura del rodado.
Claro que el asunto cambia cuando a esos móviles, escasos de carrocería y desprovistos de la protección que tiene un auto estándar, se le empiezan a sumar integrantes y el viaje ya no es de a uno o de a dos sino que lo realizan, cuatro y hasta cinco pasajeros en una misma unidad.
Así, las motos se asemejan a los canguros, puesto que su asiento entrega una imagen similar a las bolsas donde los marsupiales protegen a sus crías, por lo general numerosas.
La costumbre de transitar en bandada arriba de ciclomotores es un tema a resolver, sin dudas, pero cómo.3
 
CAUSAS CONOCIDAS Y RESOLUCIONES COMPLEJAS
Los motivos que llevan a los motociclistas exponerse de ese modo, sin temer sufrir un siniestro vial son conocidos y evidentes.
La imposibilidad de contar con un automóvil, la economía que representa la motocicleta y su agilidad a la hora de trasladarse son los argumentos naturales que explican el porqué de esta práctica tan peligrosa.
Las soluciones son tan “macro” que exceden toda capacidad de aplicación, teniéndose en cuenta desde el mismo punto de partida del análisis que si juegan aquí cuestiones económicas, es imposible solucionar esto en el corto o mediano plazo.
Inmediatamente surge entonces la idea del transporte público, aunque el mismo es inviable en sí mismo por varios factores: primero porque la motocicleta “siempre te deja en el umbral de tu casa” y en “la puerta del colegio”, pero también por similares razones económicas que llevan a tantas personas a usar la moto: el menor costo.
De todas maneras no es un dato menor que aquí el factor económico no juega solo en el extremo de los usuarios, sino también en el otro, ya que hoy por hoy resulta imposible contar con un servicio de transporte público de pasajeros sin subvención estatal.
El costo del servicio es altísimo, tanto que lo hace insostenible en ciudades más grandes que 9 de Julio, como la propia Junín por caso, donde el mismo ha sido dado de baja por la imposibilidad de la empresa concesionaria de seguir cumpliendo con los recorridos sin un boleto caro, lo que naturalmente reduciría aún más el número de usuarios, generándose un círculo negativo imposible de revertir.Transporte-Publico-Noticias-Caracas
Habrá que pensar entonces en la cuestión “cultural” o “de educación”, pero por más que se logre que todos tomen real conciencia del riesgo que representan estas “motos canguro”, seguramente todo se habrá de diluir en la práctica, cuando a jefe o jefa de familia tenga que contar los centavos para llegar a fin de mes y no pueda por ende comprar un auto y mucho menos pagar un remis; a lo que se agrega que seguramente solicitó permiso en uno de sus dos trabajos para salir 10 minutos a retirar a sus hijos del colegio y llevarlos a su casa.
Ante estos argumentos, es prácticamente encontrar una solución viable, más allá del llamado a la conciencia que una vida vale más que cualquier cosa o que cualquier celeridad que nos impongan los compromisos diarios.
Es sabido que lo urgente a veces tapa lo importante. Este es un buen ejemplo.
Lo penoso es que no haya soluciones al alcance de la mano que nos permitan a todos ser partícipes de la necesidad de evitar consecuencias lamentables.