Jonathan Giovanettoni, bombero voluntario de San Pedro e hijo del exintendente Fabio Giovanettoni, vivía sus últimas jornadas de vacaciones en República Dominicana cuando un incendio de gran magnitud alteró por completo su estadía. El hecho ocurrió en el complejo Viva Wyndham Dominicus Beach, en Bayahíbe, donde un foco ígneo que se habría iniciado durante tareas de mantenimiento se propagó rápidamente por estructuras altamente combustibles.

Mientras el fuego avanzaba y se desplegaba un operativo con alrededor de 18 dotaciones de bomberos, organismos estatales y apoyo del Ejército dominicano, unas 1.700 personas fueron evacuadas del complejo turístico. En medio del caos, Giovanettoni primero puso a resguardo a su familia y luego decidió sumarse a las tareas de asistencia tras identificarse como bombero, colaborando junto a personal del hotel y otros voluntarios.
Según su propio testimonio, la escena fue caótica y desesperante, con turistas intentando escapar, familias separadas y personas con dificultades de movilidad. El incendio se propagó con rapidez debido a los materiales de las construcciones y las condiciones climáticas, afectando restaurantes, bares, comercios y habitaciones del complejo. El operativo se extendió durante horas y dejó como saldo una turista fallecida por inhalación de humo.
Tras la emergencia, la familia del bombero fue reubicada en otro hotel y logró recuperar sus pertenencias, aunque atravesó momentos de gran incertidumbre. La experiencia terminó convirtiendo unas vacaciones familiares en una intervención inesperada, donde la vocación de servicio volvió a imponerse incluso a miles de kilómetros de su hogar.



