1 diciembre 2022

Pagar el mínimo de la tarjeta ya supera el 100%

Se trata del Costo Financiero Total, que suma impuestos y otros gastos a la tasa que ofrecen los bancos para refinanciar cuotas con plástico.

Mirar la letra chica es el primer consejo financiero que cualquier argentino recibe si decide pedir un préstamo o refinanciar pagos con la tarjeta de crédito. Es que, más allá de la Tasa Nominal Anual (TNA), que sube a medida que avanza la inflación, una maraña de comisiones, impuestos y otros gastos terminan integrando el Costo Financiero Total (CFT), sigla que desde las últimas subas de tasas ya se ubica encima del 100%, dependiendo del banco.

Según las últimas actualizaciones del Banco Central, la TNA para refinanciar gastos con tarjeta (o hacer revolving, como se conoce en la jerga financiera) es del 62% para montos menores a los $200.000.

Cuando lo refinanciado supera ese número, entra a jugar la tasa con límites previstos en la Ley de Tarjetas de Crédito, que toma como referencia el número para préstamos personales. En ese caso, y según informó el BCRA recientemente, el promedio es del 83% nominal anual.

Pero claro, a ambas tasas hay que sumarle el IVA y otros gastos que se incluyen en el Costo Financiero Total (CFT). Por ejemplo, en una de las entidades financieras, la tasa del 62% pasa a 107% y la de 83% pasa a 124%.

En otras palabras, hoy el costo de financiarse con la tarjeta hace que se duplique la deuda. Es el caso que podría aplicar, por ejemplo, para la compra de pasajes.

Con el fin de las cuotas para los viajes al exterior, una de las alternativas que sugería el BCRA es financiarse pagando el mínimo de la tarjeta. El problema, claro, es que ese monto total puede superar los $200.000 si se trata de cuatro tickets para una familia, entre otros casos.