18 julio 2026

La deuda de las familias con las billeteras virtuales alcanzó un máximo histórico

Un informe privado revela que el endeudamiento en el sector fintech ya representa el 34% de los ingresos de los hogares. El dato más alarmante es el salto en los créditos considerados "irrecuperables", que se duplicaron en el último año en medio de la caída del poder adquisitivo.

El ecosistema de las finanzas digitales en la Argentina atraviesa su momento más crítico. Según los últimos datos del sector, la deuda de las familias con las billeteras virtuales y entidades no bancarias escaló hasta alcanzar un máximo histórico, consolidando una tendencia que preocupa tanto a economistas como a despachos oficiales: el uso del crédito de corto plazo ya no es para inversión o consumo de bienes durables, sino para cubrir gastos corrientes y necesidades básicas.

El fenómeno, impulsado por la agilidad de las plataformas fintech para otorgar préstamos con mínimos requisitos, tiene una cara B que hoy sale a la luz con crudeza. De acuerdo a un relevamiento de la consultora EcoGo, la mora en este segmento trepó al 21,4%, una cifra que triplica la irregularidad que registran los bancos tradicionales.

El fantasma de los "incobrables"

Lo que más enciende las alarmas en el sistema financiero es la calidad de ese pasivo. El stock de deuda bajo análisis asciende a $12,6 billones, de los cuales $2,7 billones ya presentan problemas de repago. En el último año, la proporción de créditos catalogados como "irrecuperables" (aquellos con más de un año de atraso) saltó del 2,6% al 6,4%.

En términos monetarios, esto significa que unos $810.000 millones se consideran oficialmente incobrables dentro del sistema no bancario. "Estamos ante un cambio en la dinámica financiera de los hogares. El financiamiento ya no se licúa con la inflación como antes y el costo de mantenimiento de estas deudas, con tasas que siguen siendo elevadas, se vuelve una carga insostenible", explican analistas del sector.

El impacto en los bancos y el bolsillo

Si bien las billeteras virtuales lideran el ranking de morosidad, los bancos tradicionales no están exentos del estrés financiero. La irregularidad en préstamos personales dentro del sistema bancario llegó al 11%, el nivel más alto desde que el Banco Central inició la serie estadística en 2010. Por su parte, el atraso en tarjetas de crédito subió al 8,4%, multiplicándose por seis en comparación con el mismo mes del año anterior.

La suma de ambos mundos —el bancario y el digital— configura un escenario de asfixia: el total de pasivos familiares equivale hoy al 140% de sus ingresos anuales.

El proyecto de desendeudamiento

Ante la gravedad del panorama, la política empezó a mover sus fichas. En el Congreso, bloques de la oposición presentaron un proyecto de ley para crear un "Programa de desendeudamiento de las familias". La iniciativa busca ofrecer un alivio a quienes recurrieron a créditos informales o de billeteras virtuales para pagar alimentos y servicios públicos, un segmento donde la mora es "acumulable" y genera un efecto bola de nieve difícil de frenar sin intervención estatal o una mejora sustancial en los ingresos reales.

Mientras tanto, el mercado fintech enfrenta el desafío de equilibrar su bandera de la "inclusión financiera" con la sostenibilidad de una cartera de clientes que, día a día, muestra mayores dificultades para llegar a fin de mes.