Según la Fundación Estrellas Amarillas, hasta el 14 de julio de 2026 ya fallecieron 21 personas en el tramo Santa Rosa–Luján, una más que en todo el año pasado, cuando se contabilizaron 20 víctimas fatales.

El dato vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de construir la autovía. Especialistas sostienen que el 92% de las muertes ocurren en choques frontales, favorecidos por una ruta de doble mano, el aumento constante del tránsito, la falta de infraestructura y años de postergación de una obra considerada clave. A esto se suma el fuerte crecimiento de la circulación de camiones vinculados al desarrollo de Vaca Muerta.
Cada estadística representa una vida perdida y una familia atravesada por el dolor. Mientras el reclamo por la autovía continúa, la Ruta 5 sigue cobrando víctimas en una tragedia que muchos consideran evitable.



