Asimismo, preocupa el destino de los bidones que quedan en desuso y que contienen residuos de los herbicidas, potencialmente peligrosos para la salud. son 70 los municipios que cuentan con normativas propias para limitar su aplicación.

Domingo 2 de octubre de 2016.
Los límites sobre el uso de agroquímicos continúan en el centro de debate en el interior provincial, donde cada vez más comunas buscan sancionar ordenanzas para contemplar nuevas distancias de aplicación respecto a zonas urbanizadas. Asimismo, preocupa el destino de los bidones que quedan en desuso y que contienen residuos de los herbicidas, potencialmente peligrosos para la salud.
Mientras que el Senado bonaerense aprobó recientemente un proyecto de ley que ahora debe discutirse en Diputados, y que prevé regular nuevas zonas de exclusión para los agroquímicos, se estima que son 70 los municipios que cuentan con normativas propias para limitar su aplicación.
En Junín, por ejemplo, frente a algunas quejas por incumplimientos, las autoridades locales recordaron que continúa vigente la Ordenanza Nº 6425 denominada "Franja Verde" que establece límites de 500 metros para la aplicación de agroquímicos respecto a zonas urbanas.
Mientras tanto, en Trenque Lauquen, la organización Vecinos Autoconvocados por el Control de Agrotóxicos impulsó un proyecto de ordenanza que directamente busca prohibir en el distrito el uso y la comercialización de los herbicidas 2,4D y 2,4DB. La iniciativa aún no fue tratada en el recinto local y en la última sesión fue remitida nuevamente a la Comisión de Salud por decisión mayoritaria de los bloques y en medio de fuertes controversias. Ahora se espera la opinión de un Consejo Asesor de Ambiente creado específicamente para analizar la problemática.
Mientras tanto en Tres Arroyos, el tema está planteado desde 2012, pero aún no se ha sido resuelto, y el bloque del Frente para la Victoria (FpV) local analiza impulsar nuevamente el proyecto. En ese distrito, la iniciativa hace especial hincapié en el almacenamiento y el traslado de los bidones que contienen los herbicidas y que luego quedan en desuso para convertirse en “residuos peligrosos” para los vecinos.
En esa localidad existe un nuevo código de zonificación que determina dónde deberían estar los acopios de bidones. No obstante aún no hay un espacio físico para el tratamiento y lavado de los envases.
“ALTA TOXICIDAD”
Consultado al respecto por DIB, el ingeniero agrónomo y docente de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) Raúl Stevani, señaló que estos envases son de “altísima toxicidad”, y que constituyen una “bomba de tiempo” por los residuos que contienen dentro. “La manipulación de los envases debe ser especialmente cuidadosa, requiere tres lavados como mínimo con diferentes productos, y luego deben ser perforados en la base para evitar su reutilización con otros fines, como por ejemplo, el traslado de agua, que multiplica el efecto tóxico”, explicó.
Cabe destacar que los ministerios de Ambiente y Agroindustria de la Nación, junto con el Senasa y otros organismos, avanzaron esta semana en la reglamentación de la ley que fija una serie de pautas para la disposición final de los envases vacíos de herbicidas y agroquímicos, y que estipula, entre otras cuestiones, que las empresas fabricantes de esos productos deberán encargarse de su descarte.



