Familias de la Escuela Especial 501 reclamaron un nuevo edificio y advirtieron que el actual "ya no responde a las necesidades de la comunidad educativa". Cuáles son todos y cada una de las objeciones.

La Comunidad de Familias y la Cooperadora de la Escuela de Educación Especial N° 501 de Nueve de Julio utilizaron la Banca Ciudadana del Concejo Deliberante para solicitar formalmente la construcción de un nuevo edificio escolar, al considerar que la infraestructura actual, con más de 60 años de antigüedad, presenta serias limitaciones para garantizar una educación inclusiva y accesible.
Durante la sesión del jueves 16 de julio, Yanina Guilarducci y Diego Pitattore dieron lectura a un extenso documento en el que expusieron las principales falencias edilicias y plantearon la necesidad de avanzar en una obra de fondo.
En el texto, las familias sostuvieron que "el establecimiento actual posee más de 60 años de antigüedad" y remarcaron que "su diseño responde a un paradigma del siglo pasado", por lo que las sucesivas refacciones realizadas "ya no resultan suficientes para sostener una estructura materialmente obsoleta".
Entre los principales problemas mencionados señalaron la falta de espacios diferenciados, la utilización de un único SUM para múltiples actividades, aulas reducidas, ausencia de sanitarios adaptados, barreras arquitectónicas que impiden el acceso a talleres para estudiantes con movilidad reducida y la inexistencia de un patio propio para recreación.
Además, advirtieron sobre la situación de los alumnos del nivel secundario, quienes deben asistir a otro edificio distante que "no reúne los requisitos universales de accesibilidad", así como la incertidumbre sobre la continuidad de talleres que actualmente funcionan en un predio cedido y los reiterados inconvenientes del transporte escolar.
Una escuela modelo de inclusión
Uno de los puntos centrales del planteo fue la propuesta de construir una institución pensada desde sus cimientos bajo criterios modernos de accesibilidad.
En ese sentido, afirmaron: "Proponemos el desafío técnico de proyectar este nuevo edificio para la Escuela 501 como la primera escuela modelo de diseño inclusivo en el distrito", con aulas heterogéneas, espacios de regulación sensorial y la infraestructura necesaria para el trabajo de docentes y profesionales.
También remarcaron que la planificación debe contemplar el crecimiento de la matrícula y las necesidades futuras de los estudiantes, evitando soluciones de corto plazo.
"Es doloroso ver crecer a nuestros hijos en un entorno sin espacios adaptados"
En otro de los pasajes más contundentes del documento, la comunidad educativa expresó: "Es doloroso ver crecer a nuestros hijos en un entorno sin espacios adaptados, por lo que solicitamos un compromiso institucional e integral que supere las declaraciones de interés o las expresiones de empatía".
Asimismo, aclararon que el reclamo "no orienta esta presentación hacia un revisionismo de las gestiones pasadas, sino hacia una planificación constructiva de ahora en adelante", solicitando al Concejo Deliberante un seguimiento permanente del proyecto hasta su concreción.
Como cierre, recordaron que mientras se avanza en la construcción del nuevo edificio, las autoridades deben garantizar el mantenimiento del inmueble actual y dejaron una definición que sintetiza el espíritu del reclamo: "La educación es un derecho garantizado por nuestra Constitución, no una variable sujeta a coyunturas económicas ni a dinámicas electorales."



