Especialistas en clima advirtieron que la combinación de napas freáticas muy elevadas y la posibilidad de un evento de El Niño de fuerte intensidad podría provocar inundaciones en las zonas más bajas de la Provincia durante la próxima primavera. El escenario también genera preocupación en el centro-oeste bonaerense, donde partidos como 9 de Julio continúan afectados por una prolongada crisis hídrica.

Según un informe elaborado por la Secretaría de Desarrollo Económico y Empleo de Daireaux, las mediciones realizadas hasta el 12 de junio muestran que la napa freática aumentó en promedio 18 centímetros y alcanzó un índice de 1,692 metros, muy próximo al umbral de 1,6 metros que los técnicos consideran crítico para la aparición de inundaciones.
El documento señala que en numerosos sectores bajos ya existe agua superficial o la napa se encuentra muy cerca de la superficie, reduciendo considerablemente la capacidad del suelo para absorber nuevas precipitaciones.
El Niño podría agravar el panorama
A este escenario se suma la evolución climática prevista para los próximos meses. El informe indica que distintos centros internacionales de monitoreo proyectan el desarrollo de un evento El Niño de fuerte intensidad, un fenómeno que suele favorecer lluvias superiores a los valores normales en la región pampeana durante la primavera.
El análisis histórico realizado por los especialistas muestra que entre 2011 y 2025 los años con El Niño registraron un promedio de 311 milímetros de lluvia durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre, frente a 303 milímetros en años neutrales y 242 milímetros durante episodios de La Niña.
Si bien la diferencia respecto de un año neutral no resulta demasiado marcada, los técnicos remarcan que el principal factor de riesgo es el elevado nivel de las napas. En esas condiciones, incluso precipitaciones normales podrían generar anegamientos e inundaciones en los sectores más deprimidos.
La preocupación también alcanza a 9 de Julio
La advertencia cobra especial relevancia para distritos vecinos como 9 de Julio, donde el exceso hídrico continúa siendo una de las principales problemáticas productivas y de infraestructura.
Desde comienzos de este año, entidades rurales vienen alertando que el partido mantiene extensas áreas anegadas, caminos rurales intransitables y napas extremadamente altas como consecuencia de las abundantes lluvias registradas durante el otoño y el invierno.
CARBAP advirtió que el epicentro de la crisis hídrica provincial se concentró inicialmente en los partidos de Bolívar, 25 de Mayo, Carlos Casares, Hipólito Yrigoyen y 9 de Julio, donde miles de hectáreas permanecen afectadas por el agua, situación que limita las tareas agropecuarias y dificulta la conectividad rural.
En ese contexto, un eventual escenario de lluvias superiores a lo normal durante la primavera podría complicar aún más la recuperación de los campos y de la red vial rural, ya que muchos sectores aún no lograron drenar el excedente acumulado durante los últimos meses.
Los especialistas coinciden en que el comportamiento definitivo del fenómeno El Niño todavía deberá confirmarse en las próximas actualizaciones de los modelos climáticos, aunque recomiendan realizar un seguimiento permanente de la evolución de las napas y planificar medidas preventivas ante un escenario que podría volver a poner a prueba a buena parte del centro-oeste bonaerense.



