Un hombre fue condenado a tres años de prisión en suspenso por liderar una organización dedicada a la producción y comercialización de licencias de conducir falsas en la Ciudad de Buenos Aires.

La causa se inició luego de un control realizado por efectivos de la Policía de la Ciudad, quienes detectaron irregularidades en un registro de conducir presentado durante un operativo.
Tras consultar con la fiscalía interviniente, el documento fue secuestrado y sometido a peritajes que confirmaron que se trataba de una licencia apócrifa.
A partir de allí, la investigación avanzó bajo directivas del entonces fiscal Néstor Maragliano, actual secretario general de Política Criminal del Ministerio Público Fiscal porteño, y permitió descubrir una estructura dedicada durante al menos un año a captar clientes, fabricar documentación falsa y comercializarla.
En las tareas investigativas intervino el Cuerpo de Investigaciones Judiciales, cuyos agentes utilizaron la figura de “agente revelador” para infiltrarse en la operatoria.
Uno de los investigadores simuló ser comprador y logró contactarse mediante WhatsApp con un integrante de la organización. La operación permitió concretar una entrega controlada en el barrio porteño de Parque Patricios, donde fue detenido un hombre identificado como “Matías”, señalado como una pieza importante dentro de la banda.
Según se informó, el acusado recibía datos personales de los interesados, promocionaba las licencias falsas a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería, coordinaba pagos en efectivo y billeteras virtuales y organizaba la entrega de la documentación adulterada.
Posteriormente se realizó un allanamiento en una vivienda del barrio de Almagro, donde los investigadores secuestraron 53 licencias falsas, además de celulares, computadoras y cuadernos con anotaciones consideradas claves para la causa.
Finalmente, el imputado fue condenado mediante un juicio abreviado por los delitos de asociación ilícita y falsificación de documentación pública y privada, aunque la pena será de cumplimiento en suspenso y deberá respetar distintas reglas de conducta.



