A casi un año de la devastadora inundación que golpeó a Bahía Blanca el 7 de marzo de 2025, un homenaje público mantiene viva la memoria de tres de sus víctimas: Rubén Salazar y las hermanitas Pilar y Delfina Hecker.

En el ingreso a la localidad de General Daniel Cerri se colocó una gigantografía que recuerda al joven que, en medio del temporal, intentó rescatar a las dos niñas cuando la fuerza del agua avanzaba sobre la Ruta 3. El gesto solidario terminó en tragedia: los tres perdieron la vida durante aquella jornada marcada por lluvias intensas e inundaciones.
El homenaje busca destacar el acto de valentía de Salazar, quien trató de auxiliar a las pequeñas en un contexto de extrema peligrosidad.
La iniciativa de reconocer públicamente su gesto fue impulsada desde el primer momento por la familia de las hermanas Hecker. En ese marco, la concejal Fabiana Úngaro presentó este año un proyecto de ordenanza para institucionalizar el homenaje.
La propuesta plantea que el nombre de Rubén Salazar pueda ser utilizado en el futuro para designar espacios públicos, sitios o bienes municipales, como una forma de reconocer a quienes hayan protagonizado actos ejemplares y mantener viva la memoria de quienes dejaron una huella en la comunidad.
El proyecto destaca que el joven “intentó auxiliar a la familia poniendo en riesgo su propia vida en un contexto de altísima peligrosidad, demostrando un acto de valentía, solidaridad y compromiso con el prójimo que excede cualquier deber personal o profesional”.
A casi un año de la tragedia, el recuerdo de aquella jornada sigue presente en la región, mientras el homenaje busca transformar el dolor en memoria colectiva.



