Un fenómeno climático poco frecuente, de corta duración pero enorme intensidad, atravesó el interior de la provincia de Buenos Aires durante la tarde-noche del viernes y dejó importantes daños materiales, especialmente en Cañuelas y General Belgrano.

El sistema se caracterizó por lluvias intensas en lapsos muy breves, caída de granizo y ráfagas de viento que superaron los 80 kilómetros por hora, generando complicaciones en distintas localidades.
Desde la Municipalidad de General Belgrano informaron que la ciudad fue severamente afectada por la tormenta, con voladuras de techos, caída de postes de luz y más de 150 árboles y plantas derribadas, algunos de ellos sobre vehículos. Estas situaciones provocaron inconvenientes en varios servicios, aunque se aclaró que no se registraron evacuados ni personas heridas. Defensa Civil y las distintas áreas municipales trabajaron desde el inicio del evento atendiendo las emergencias más urgentes y priorizando la seguridad de los vecinos.

En Cañuelas, el temporal dejó un marcado rastro de destrozos. De acuerdo a lo informado por medios locales, los vientos intensos, el granizo y las lluvias fuertes provocaron la caída de árboles y postes de luz, generando cortes masivos de energía eléctrica que afectaron a unos 3.500 hogares y comercios. Cuadrillas trabajaron durante la noche para restablecer el servicio en los sectores más comprometidos.
La Ruta Nacional 205, que atraviesa el partido, también sufrió daños materiales, con granizo acumulado sobre la calzada, carteles dañados y dificultades para la circulación vehicular. Vecinos registraron varios minutos de granizo persistente, acompañado de ráfagas muy fuertes y una oscuridad repentina producto de la densa nubosidad.
Uno de los daños más significativos se produjo en el paraje La Noria, donde se desprendió por completo el techo de la Escuela Primaria N.º 19, evidenciando la violencia del fenómeno.
El evento había sido anticipado por el Servicio Meteorológico Nacional, que emitió alertas a corto plazo por tormentas fuertes, ráfagas y ocasional caída de granizo. Si bien se preveían acumulaciones importantes de agua en cortos períodos, en varias zonas el principal impacto estuvo dado por el viento y el granizo, más que por inundaciones generalizadas.
El temporal volvió a poner en evidencia la intensidad y el carácter imprevisible de este tipo de tormentas estivales, que en pocos minutos pueden provocar daños significativos en amplias zonas del interior bonaerense.



