La Justicia federal dictó prisión preventiva por 100 días para siete integrantes de la Policía del Chaco acusados de intentar sustraer más de nueve kilos de cocaína durante un procedimiento oficial de incineración de estupefacientes.

La investigación fue impulsada por la Unidad Fiscal de Resistencia, que consideró acreditada la gravedad del hecho y el riesgo de entorpecimiento de la causa.
Los imputados —un comisario, un subcomisario, oficiales, un sargento y cabos de la Dirección de Consumos Problemáticos— están acusados como coautores de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por su condición de funcionarios públicos, en concurso con el delito de peculado. Se trata del área policial encargada precisamente de la custodia, traslado y resguardo de la droga secuestrada en causas federales.
El episodio ocurrió el 18 de diciembre en el polígono de tiro de la Policía del Chaco, durante una quema de drogas realizada con presencia judicial. Allí, el secretario del juzgado advirtió maniobras irregulares y detectó que nueve paquetes de cocaína habían sido ocultados en un vehículo policial y en mochilas de los efectivos. Incluso se halló un “ladrillo” con una sustancia similar al yeso, presuntamente utilizado para simular el reemplazo de la droga sustraída.
La cocaína incautada pesó 9,49 kilos y fue valuada en más de 140 mil dólares. En allanamientos posteriores se secuestró una balanza de precisión, lo que reforzó la hipótesis de que la sustancia iba a ser reintroducida en el circuito ilegal. La jueza federal Zunilda Niremperger avaló el pedido fiscal y fijó la prisión preventiva hasta el 31 de marzo de 2026, al considerar la gravedad institucional del caso y el conocimiento específico que los acusados tienen del sistema penal.



