3 junio 2026

Pehuajó debate una pista de speedway mientras en 9 de Julio faltan fondos

Para bien o para mal, a apenas 110 kilómetros de 9 de Julio hay una ciudad que puede darse el lujo de consultar a sus vecinos si desean o no la ejecución de una obra que claramente no figura entre las prioridades esenciales.

 

Se trata de Pehuajó, donde el intendente Pablo Zurro abrió el debate público sobre la posibilidad de construir una pista de speedway, un gesto que, más allá de simpatías o rechazos, deja en evidencia una realidad imposible de ignorar: hay recursos disponibles para pensar más allá de los servicios básicos.

La propuesta fue realizada por el propio jefe comunal durante una de sus habituales transmisiones en redes sociales, desde el ingreso al circuito “Siko Gardes”, conocido como La Pastora, un espacio del que se declaró “enamorado”. Allí recordó el esfuerzo colectivo que demandó su construcción y mantenimiento, destacó el acompañamiento municipal a la comisión del circuito y lamentó que durante 2025 no se hayan podido realizar competencias debido a las inundaciones en la zona.

Zurro adelantó que el municipio volverá a trabajar en el predio, tanto en el mantenimiento general como en la recuperación del monte afectado por los últimos temporales, con el objetivo de que en 2026 regresen las carreras.

Sin embargo, fue un paso más allá al lanzar una pregunta directa a la comunidad: si les gustaría que Pehuajó cuente con una pista de speedway para sumar ese espectáculo deportivo a la ciudad.

El Intendente remarcó que, si existe acompañamiento y voluntad, el municipio está dispuesto a avanzar con la obra, reafirmando su compromiso con el desarrollo del deporte motor local y con la idea de que los vecinos no tengan que viajar a otras ciudades para disfrutar de competencias.

El contraste con la situación de 9 de Julio resulta inevitable. Mientras en Pehuajó se discuten proyectos deportivos no esenciales y se consulta a la comunidad sobre nuevas inversiones, en nuestra ciudad el debate sigue centrado en la falta de recursos para sostener servicios básicos, atender urgencias cotidianas y cubrir necesidades estructurales.

Dos realidades cercanas en el mapa, pero cada vez más distantes en términos de posibilidades y prioridades.