La Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones confirmó el procesamiento del gendarme Héctor Guerrero por las lesiones gravísimas sufridas por el fotógrafo Pablo Grillo y por el delito de abuso de armas reiterado en cinco hechos durante la manifestación del 12 de marzo.

El tribunal ratificó lo resuelto en primera instancia y consideró que existen pruebas suficientes para avanzar hacia el juicio oral, al dar por acreditado que Guerrero efectuó disparos en ángulo horizontal contra manifestantes, uno de los cuales impactó de gravedad en la víctima.
En su voto, el camarista Roberto Boico sostuvo que la investigación no debe limitarse a la responsabilidad individual del agente imputado y reclamó profundizar el análisis sobre la cadena de mandos y las decisiones operativas del procedimiento. En ese sentido, la resolución recogió el planteo de las querellas respecto de las eventuales responsabilidades de las autoridades a cargo del operativo, un punto que vuelve a poner bajo la lupa el rol político en la planificación y ejecución de la represión.
En el mismo fallo, la Cámara confirmó también el procesamiento del prefecto Sebastián Emanuel Martínez por las lesiones gravísimas que sufrió Jonathan Navarro, quien perdió casi por completo la visión de un ojo tras recibir un disparo de bala de goma durante la misma jornada. Los jueces dieron por probado el nexo causal entre el accionar del agente y el daño, respaldados en peritajes médicos, registros fílmicos y pruebas técnicas, y ratificaron un embargo millonario mientras ordenaron profundizar nuevas pericias sobre la mecánica del disparo.



