El ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires advirtió sobre la posible llegada al país, antes de lo previsto, de una nueva variante de la gripe A (H3N2), que ya generó un brote preocupante en el hemisferio norte y comenzó a registrarse en distintos países de Sudamérica.

Desde la cartera sanitaria bonaerense, a cargo de Nicolás Kreplak, instaron especialmente a las personas que integran los grupos de riesgo a verificar su esquema de vacunación y aplicarse la dosis antigripal correspondiente a la temporada 2025 en caso de no haberlo hecho, como principal herramienta de prevención.
Entre los grupos priorizados se encuentran las personas embarazadas y puérperas, niños y niñas de entre 6 y 24 meses, mayores de 65 años, personas de entre 2 y 64 años con factores de riesgo, cuidadores de personas con enfermedades preexistentes y el personal de salud. Los factores que pueden agravar un cuadro gripal incluyen obesidad, diabetes, enfermedades respiratorias y cardíacas, inmunodeficiencias, enfermedades oncohematológicas, trasplantes e insuficiencia renal crónica, entre otros.
La variante K de la influenza A (H3N2) ya fue detectada en países como Ecuador, Perú, Colombia, México y Chile, lo que encendió las alertas en la región. En Argentina, el Instituto ANLIS Malbrán se encuentra analizando muestras para determinar si el virus ya comenzó a circular en el país.
Si bien la gripe suele tener su pico durante el invierno, las autoridades recordaron que el virus circula durante todo el año, incluso en los meses de verano, y que por el momento no se registraron casos confirmados del subclado K ni un aumento significativo de infecciones. Sin embargo, ante la posibilidad de un arribo anticipado, se reforzaron las recomendaciones de prevención.
Además de la vacunación, se aconseja mantener hábitos de cuidado como el lavado frecuente de manos, la ventilación de los ambientes y la consulta médica ante la aparición de fiebre, malestar general o síntomas respiratorios. En esos casos, también se recomienda evitar el contacto con personas que integren los grupos de riesgo para reducir la posibilidad de contagios.



