Productores bonaerenses reiteraron el pedido para que el Gobierno nacional reactive plenamente las obras del tramo IV.2 del Plan Maestro del Río Salado, cuya ejecución avanza de manera parcial.

El reclamo se intensifica en un contexto crítico: casi 6 millones de hectáreas permanecen afectadas por inundaciones en la provincia, con pérdidas estimadas en unos 2.000 millones de dólares para 2026.
El Consejo Asesor del Plan Maestro del Salado —integrado por entidades del agro y la industria— advirtió que solo uno de los tres subtramos del dragado volvió a ponerse en marcha, mientras que los otros dos continúan paralizados. El sector considera que esta demora genera un cuello de botella entre Ernestina y la ruta nacional 205, afectando a productores de Roque Pérez, 25 de Mayo, Lobos y Navarro.
Desde la Provincia también insisten en la necesidad de completar esta etapa para poder avanzar con la siguiente fase del plan. Señalan que los recursos están disponibles y que el Fondo Hídrico Nacional mantiene montos significativos sin ejecutar, pese a que las obras registran atrasos.
En paralelo, el Consejo Asesor mantuvo reuniones con la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación para solicitar mayor claridad en la administración de los fondos destinados al plan. El sector advierte que, si no se retoman las tareas en forma simultánea en los tres subtramos, se incumplirán los plazos comprometidos y continuarán los riesgos de inundación, con impacto directo en la producción regional y en la actividad agroindustrial.
Funcionarios provinciales remarcaron que la etapa siguiente ya cuenta con financiamiento asegurado, pero depende de que la Nación concluya los trabajos en curso. Desde el Gobierno nacional manifestaron su intención de finalizar el tramo iniciado en septiembre, proyectando un plazo aproximado de un año.



