3 junio 2026

Tos convulsa: aumentan los casos y la vacunación sigue por debajo del objetivo

La provincia de Buenos Aires atraviesa un nuevo incremento de casos de coqueluche, una enfermedad conocida como tos convulsa, que ya suma 235 diagnósticos confirmados y cinco fallecimientos en lo que va del año.

El Ministerio de Salud bonaerense advirtió que la cobertura de vacunación está por debajo de la meta prevista y alertó sobre la necesidad de reforzar la inmunización.

Según el último Boletín Epidemiológico provincial, se registraron 984 casos sospechosos hasta el 8 de noviembre. De ellos, 235 fueron confirmados y 164 permanecen como probables. La suba es significativa: hace apenas tres semanas los confirmados eran 63, lo que refleja un aumento del 273% en un lapso muy breve.

El informe también señala que las cinco víctimas fatales tenían entre un mes y dos años. Cuatro de ellas estaban en edad de recibir vacunas, pero no tenían las dosis registradas. El quinto caso correspondía a un recién nacido cuya madre no había recibido la inmunización dTpa durante el embarazo, lo que impidió la transmisión de anticuerpos protectores.

La vigilancia epidemiológica muestra, además, que en el primer semestre del año se confirmaban unos tres casos semanales, mientras que en esta segunda mitad el promedio trepó a ocho. Más de la mitad de los diagnósticos se concentran en menores de un año, el grupo más vulnerable y con mayor riesgo de complicaciones graves.

La coqueluche es una enfermedad bacteriana altamente contagiosa que afecta el sistema respiratorio y puede prevenirse con vacunas. En lactantes, el cuadro suele avanzar rápidamente y presenta episodios de tos intensa, dificultad respiratoria y en algunos casos apneas, cianosis y fiebre. Las complicaciones más severas incluyen bronconeumonía, convulsiones y daño neurológico.

Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de completar los esquemas de vacunación durante los primeros meses de vida y de garantizar la aplicación de la dTpa en personas gestantes. Con las coberturas actuales ubicadas en torno al 83% y por debajo del objetivo, remarcan que la prevención es la herramienta fundamental para frenar el avance del brote.