El empresario agrícola-ganadero Eduardo Owen Cavanagh, de 48 años, enfrenta cargos por quíntuple homicidio culposo tras el choque frontal que protagonizó el 20 de febrero de 2022 en la Ruta 29, cerca de General Belgrano.

Según la investigación, la Toyota Hilux que conducía invadió el carril contrario y embistió de frente a un Renault Clio en el que viajaba una familia oriunda de Moreno. Como consecuencia del impacto murieron cinco personas, entre ellas dos niños de 2 y 4 años.
El juicio oral debía comenzar el 24 de octubre en el Juzgado en lo Correccional N°2 de Dolores, pero dos días antes el fiscal del caso, Mario Rafael Pérez, propuso un juicio abreviado que contemplaba una condena de tres años en prisión en suspenso y seis años de inhabilitación para conducir. El argumento presentado fue que el acusado atravesaba un cuadro de “angustia y daño moral”. La propuesta buscaba evitar el debate oral y cerrar el caso sin prisión efectiva.
La querella, representada por el abogado Juan Tiberio (del estudio de Fernando Burlando), rechazó la propuesta al considerarla “ilegal” y contraria a los intereses de las víctimas. Sostuvo que el pedido fue presentado fuera de los plazos procesales y que el fiscal actuó como si fuera defensor del imputado. “Por los hechos del imputado hay niños que quedaron huérfanos. Ahora, para el fiscal, la ‘angustia’ y las lágrimas de cocodrilo del imputado le valen garantizarle la impunidad”, cuestionó Tiberio.
En la audiencia, el juez resolvió no homologar el acuerdo, por lo que el juicio quedó suspendido hasta nuevo aviso. La familia de las víctimas también rechazó el intento de abreviar el proceso. Una de las hermanas de los fallecidos denunció que el fiscal intentó justificar su decisión asegurando que Cavanagh “estaba muy angustiado y deprimido”. El acusado, por su parte, se limitó a decir: “Lamento lo que pasó. Estoy muy mal”.



