3 junio 2026

“¡Basta de truchos!”: nutricionistas bonaerenses contra el intrusismo profesional

El Colegio de Nutricionistas de la provincia de Buenos Aires lanzó una nueva etapa de su campaña de concientización bajo el lema “¡Basta de truchos!”, destinada a alertar a la población sobre los riesgos que implica seguir consejos sobre alimentación de personas sin titulación profesional, especialmente en redes sociales.

 

La iniciativa busca frenar la difusión de dietas y “recetas mágicas” que prometen mejoras en la salud sin contar con respaldo científico ni supervisión de profesionales matriculados. Según la entidad, la masividad de las redes sociales amplifica el impacto de estas recomendaciones, convirtiéndolas en un peligro real para la salud pública.

El conflicto con el influencer Santiago Maratea ha sido uno de los casos más visibles. El Colegio lo denunció ante la Justicia por brindar consejos de alimentación sin contar con el título habilitante. La causa se radicó en el Juzgado Correccional N°2 de La Plata y derivó en una citación judicial que Maratea no cumplió, generando un protocolo de búsqueda. Ante ello, el influencer respondió con ironía desde sus redes, defendiendo su posición y criticando al Colegio.

La presidenta del Colegio, Laura Salzman, sostuvo que “cuando alguien sin matrícula profesional recomienda actividades exclusivas de un nutricionista, está incurriendo en ejercicio ilegal de la profesión” y agregó que “la salud pública está en juego”. Por su parte, la licenciada Denisse Reynoso Peitsch advirtió: “No todo lo que recomienda un influencer es seguro y puede afectar tu salud, especialmente por la masividad de las redes”.

La secretaria del Colegio, Fernanda Delgado, enfatizó que cada persona requiere un abordaje individualizado basado en su historia clínica y particularidades, y alertó sobre los riesgos de seguir recomendaciones no profesionales.

En su comunicado, el Colegio recomienda a la comunidad verificar siempre las credenciales de quienes ofrecen servicios de nutrición y consultar únicamente a profesionales matriculados. “La defensa de la salud pública depende de la rigurosidad profesional y de la decisión firme de combatir el ejercicio ilegal de la misma”, concluyó la entidad.