Uno de los carteles de bienvenida sobre la Ruta 3 apareció con el número “Tres” tapado, por lo que solo podía leerse “Arroyos”. En redes sociales, la interpretación fue inmediata: “el tres es para Karina”, en alusión a los audios de Diego Spagnuolo sobre supuestas coimas en Discapacidad que involucran a la hermana del Presidente.

La situación se dio en la antesala de un acto político que iba a encabezar José Luis Espert, pero que finalmente quedó en manos de Diego Santilli tras la baja a último momento del legislador por “temas personales”. Lo acompañaron el secretario de Producción de la Nación, Pablo Lavigne, y los diputados bonaerenses electos Oscar Liberman, Mariela Vitale y Gustavo Coria.
La actividad estuvo dirigida a productores rurales en un clima adverso: el fin anticipado de la política de retenciones cero generó fuerte malestar en el campo y obligó a los dirigentes a dar explicaciones ante un auditorio reducido. Incluso, la Sociedad Rural de Tres Arroyos se despegó del encuentro al aclarar que solo alquilaron el salón donde se realizó.
El contexto local tampoco fue favorable. Tres empresas emblemáticas de la ciudad cerraron sus puertas en simultáneo, dejando a más de 150 familias en la incertidumbre: la fábrica de herrajes Mustad (55 despidos), el frigorífico Anselmo (76 familias afectadas) y la distribuidora de neumáticos Vulcamoia (5 despidos).
La conjunción del enojo del campo, la crisis laboral y la polémica con el cartel en la entrada de la ciudad terminó marcando un escenario incómodo para Santilli y los representantes libertarios en una de las regiones donde buscan consolidar apoyo de cara a las elecciones de octubre.



