3 junio 2026

Fentanilo contaminado: acusaron a una ingeniera química por no frenar un lote

Según declaraciones, la jefa de Microbiología de Laboratorios Ramallo SA detectó contaminación en un lote de fentanilo, pero no repitió los análisis ni detuvo su salida al mercado.

 

La causa por el fentanilo contaminado, vinculado a la muerte de 96 pacientes, dio un giro que apunta a Adriana Iudica, jefa de Control Microbiológico de Laboratorios Ramallo SA. Según dos imputados, Iudica habría detectado contaminación en el lote 31202 del medicamento, pero no repitió los análisis ni frenó su circulación.

Los testimonios indican que, a pesar de conocer la irregularidad, la ingeniera química encargada del control de calidad permitió que el fármaco se liberara al mercado tras los “14 días de cuarentena”.

“Dio positivo”: las declaraciones en su contra

Eduardo Darchuk, jefe de Producción de Laboratorios Ramallo SA, declaró ante el juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, que Iudica reconoció que una muestra del fentanilo había dado positivo. Según Darchuk, la ingeniera pidió una nueva muestra para confirmar el resultado, pero luego alegó que “no me la dieron en el momento y después me olvidé”.

El contexto de la reunión, según Darchuk, era de crisis institucional tras conocerse las muertes en el Hospital Italiano. Estuvieron presentes, además de Iudica y Darchuk, el director Diego García, la directora técnica Carolina Ansaldi, y otros responsables del laboratorio.

Otro testimonio, el de Javier Tchukran, técnico químico, confirmó la existencia de la reunión y declaró que Iudica reconoció espontáneamente que el lote había dado positivo y que incluso otro lote fabricado esa noche también presentaba problemas.

Según ambos testimonios, tras la confesión de Iudica se desató un caos en la reunión, con reclamos sobre por qué no se había detenido la producción. Tchukran opinó que si la ingeniera hubiera cumplido su trabajo, el lote no habría salido a distribución y nadie se hubiera enfermado.

Descargo de Iudica

Iudica, que no declaró en su indagatoria, presentó un escrito a través de su abogado, Augusto Carlos Perroni. Allí reconoció que la muestra dio positivo, pero atribuyó el resultado a un “falso positivo” y aseguró que solicitó una contramuestra que nunca le fue enviada.

Además, la jefa de microbiología explicó que no firmó la aprobación del producto terminado porque nunca recibió las muestras del depósito necesarias para realizar los análisis y corroborar la falla. También señaló que parte de los errores podrían haber estado vinculados a la capacitación de una analista principiante, aunque los análisis realizados por personal experimentado habrían arrojado resultados correctos.