19 julio 2026

Afirman que Mercado Libre y Cargill podrían quedarse con rutas nacionales

En el Ministerio de Economía que conduce Luis “Toto” Caputo se mueve una figura tan influyente como controvertida: Martín Maccarone, señalado como un “viceministro fantasma”. Aunque no tiene designación oficial publicada en el Boletín Oficial, ocupa un despacho con secretarias y maneja las concesiones de obras públicas más sensibles del país.

 

Lo más llamativo de su gestión es su propuesta de flexibilizar las condiciones para las licitaciones de rutas nacionales, de modo que empresas sin experiencia en construcción, como Mercado Libre o Cargill, puedan presentarse como concesionarias.

Un funcionario sin nombramiento oficial

Maccarone se presenta como secretario coordinador de Infraestructura, aunque su nombramiento nunca fue oficializado. Su vínculo con el gobierno se remonta a octubre pasado, cuando fue anunciado por el propio Caputo, y mantiene además una relación directa con el asesor presidencial Santiago Caputo.

Su trayectoria en el sector privado incluye la dirección de la empresa Coinsa, responsable de desarrollos como Norcenter, Showcenter Haedo y Patio Bullrich. También participó en el proyecto Paseo Gigena (hoy Ola Palermo), organizado por Anker Latinoamérica, la consultora de Toto Caputo antes de asumir como ministro.

“Romper el club de la obra pública”

La iniciativa más polémica de Maccarone es la de abrir las licitaciones de rutas con peaje a firmas sin antecedentes en infraestructura vial. Para ello, propone:

Respaldo estatal: el Fondo de Garantías Argentino (FOGAR) cubriría los ingresos de los futuros concesionarios en caso de que no se apliquen aumentos de peajes.

Garantías vía aseguradoras: se permitiría que cualquier empresa pueda competir siempre que presente un seguro de caución del 30% del monto total de la obra.

“Si viene Mercado Libre o Cargill y desea participar por una ruta, podrá hacerlo. El Estado sólo exigirá un seguro de caución”, ejemplificó Maccarone.

Advertencias del sector

El planteo generó rechazo en el “club de la obra pública” tradicional, que alerta sobre los riesgos de permitir la entrada de compañías sin experiencia en el rubro. Constructoras y empresarios sostienen que las aseguradoras no cuentan con planes adaptados para este tipo de avales y que la apertura podría “traer más problemas que soluciones”.