Desde 2017, Los Toldos celebra su producto estrella con el Festival del Queso, que este año tendrá lugar el 11 y 12 de octubre.

Fundada en 1892, Los Toldos, cabecera del partido de General Viamonte, combina historia, cultura y sabores inconfundibles. Desde la Casa Museo de Eva Perón hasta la presencia de la comunidad mapuche con sus hilados artesanales, la ciudad bonaerense se destaca sobre todo por una tradición que la convirtió en un sello distintivo: la producción de queso gouda.
Una herencia que llegó desde Europa
La historia quesera de Los Toldos nació con la llegada de familias holandesas que, tras la Segunda Guerra Mundial, encontraron refugio en estas tierras fértiles de médanos y lagunas. Entre ellas, la familia Doeswijk, que se estableció en la zona rural “La Ciudadela”, compartiendo espacio con monjes suizos que fundaron un monasterio benedictino. Allí comenzó la elaboración artesanal de quesos tipo gouda, que rápidamente conquistaron a los vecinos por su calidad y sabor.
Con el tiempo, este legado se convirtió en parte esencial de la identidad local y en un motor agroindustrial que trasciende fronteras.
Festival del Queso: sabor, tradición y turismo
Desde 2017, Los Toldos celebra su producto estrella con el Festival del Queso, que este año tendrá lugar el 11 y 12 de octubre. En su sexta edición, el evento reunirá a productores, artesanos y visitantes en un fin de semana de stands gastronómicos, chacinados, cervezas, música en vivo, bailes típicos, degustaciones y cocina en vivo.
El gran atractivo del festival es la Ruta del Queso Gouda, un recorrido de más de 60 kilómetros que atraviesa tambos y queserías emblemáticas como Los Holandeses, Santa María y la Abadía de los Monjes Benedictinos. Allí, los visitantes pueden conocer el proceso de elaboración, dialogar con productores y degustar quesos en contacto directo con el campo.
Identidad y orgullo local
Hoy, Los Toldos se siente orgulloso de que su tradición quesera —nacida de la inmigración y cultivada por generaciones— se haya transformado en un emblema turístico y cultural. El gouda artesanal no solo es un producto típico, sino también un puente entre historia, raíces y presente, que cada año atrae a miles de visitantes.



