3 junio 2026

Otro laboratorio en la mira por fallas en la producción de sueros y ampollas

Un nuevo escándalo sacude al sector farmacéutico: la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y la Justicia pusieron bajo la lupa al laboratorio P. L. Rivero y Cía. S.A., tras detectar fallas en la producción de ampollas y sueros, con antecedentes de irregularidades previas.

 

La medida se oficializó a través de la Disposición Nº 6199/25, publicada este viernes en el Boletín Oficial, que prohíbe en todo el territorio nacional la comercialización, distribución y uso de la Solución Isotónica de Cloruro de Sodio 0,9 g/100 ml, presentación 500 ml, Certificado N° 39.014, vencimiento 12/27, correspondientes a los lotes 70413108 y 70416108.

Según pudo saber Noticias Argentinas, los envases presentaban pérdida de solución, lo que llevó a catalogar el incidente como de nivel crítico y alta prioridad de tratamiento.

Deficiencias críticas y clausura preventiva

La ANMAT advirtió que los productos podrían estar contaminados y que fueron elaborados en un establecimiento con “deficiencias en el cumplimiento de las Buenas Prácticas de Manufactura”.

En ese marco, el organismo remarcó que “no se puede asegurar que cumplan con los requerimientos de seguridad y eficacia de acuerdo con las normas de calidad adecuadas al uso que se les pretende dar”.

Además de la prohibición de uso y venta, se dispuso la inhibición preventiva de todas las actividades productivas del laboratorio, con sede en Avenida Boyacá 411/19, Ciudad de Buenos Aires, y CUIT N° 30-50088342-8.

Antecedentes en 2025

El laboratorio ya había sido notificado el 11 de marzo pasado por un presunto desvío de calidad en la misma solución isotónica, también en envases de 500 ml, tras detectarse nuevamente sachets con pérdida de solución.

Ante estos episodios reiterados, la Dirección de Fiscalización y Gestión de Riesgo del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) sugirió la clausura preventiva y la conformación de sumarios.

La firma

P. L. Rivero y Cía. S.A. (Legajo N° 6578) estaba habilitada desde 2019 para elaborar especialidades medicinales en formas farmacéuticas de inyectables de pequeño y gran volumen, con esterilización terminal por calor húmedo y soluciones no estériles. También producía bolsas para recolección de sangre, además de actuar como importador y exportador de productos médicos.

Con los nuevos hallazgos, la empresa queda bajo la lupa de la ANMAT y la Justicia, que investigan la magnitud de las fallas y sus eventuales consecuencias para el sistema sanitario.