Rastreó a los ladrones -uno de ellos atrapado en 9 de Julio-, recuperó la moto de su hija y logró las detenciones tras una pista clave en Bragado.

Lo que parecía otro robo más sin resolución terminó con un final inesperado, gracias al coraje y la determinación de una madre. Silvana Imas, vecina de General Rodríguez, se transformó en investigadora improvisada tras el robo de la moto de su hija y, en apenas mes y medio, no solo logró recuperar el vehículo sino que también consiguió que los dos delincuentes fueran detenidos. El giro decisivo ocurrió en Bragado, donde una pista clave reactivó la investigación.
El episodio comenzó el pasado 4 de junio, cuando Ludmila Imas (21) dejó su moto estacionada en la calle Almirante Brown al 300 para ir a trabajar. Cámaras de seguridad registraron el momento en que dos jóvenes se llevaban el rodado, herramienta fundamental para el empleo de la joven.
Una madre que no se rindió
Frente a la falta de respuestas concretas por parte de la fiscalía y la policía local, Silvana decidió tomar cartas en el asunto. Difundió imágenes del hecho en redes sociales, y gracias a esa exposición, comenzó a recibir datos de vecinos que resultaron fundamentales. Aunque la Fiscalía N°9, a cargo de Alejandra Rodríguez, abrió la causa, el avance fue lento y burocrático.
Bragado, el punto de quiebre
El caso dio un giro cuando Silvana obtuvo información de que los ladrones habían escapado a Bragado. No dudó: contactó a una radio local para seguir visibilizando el caso. La difusión en medios regionales fue clave. Poco después, desde la DDI y la fiscalía de Bragado se pusieron en contacto con ella, solicitándole más pruebas.
Gracias a esa colaboración, se concretaron las detenciones. El primero en caer fue un joven de 20 años arrestado en 9 de Julio. Su cómplice, de 18, fue capturado días después en General Rodríguez, en la casa de un familiar, también tras una pista obtenida por la madre.
Recuperación inesperada
La moto apareció también en Bragado. Un vecino que la había comprado, sospechando de su procedencia, se comunicó directamente con Silvana y le devolvió el rodado tras confirmarse que era el vehículo robado. “Todo fue posible por la difusión”, aseguró la madre, agradeciendo la respuesta solidaria de la comunidad y la reacción efectiva de las autoridades de Bragado.
Un caso que rompe la regla
En una región donde el 95% de los robos no terminan con detenidos ni bienes recuperados, este caso sobresale como una excepción. Catalogado legalmente como “hurto”, el hecho evidencia cómo la acción ciudadana, sostenida y decidida, puede inclinar la balanza incluso cuando el sistema judicial parece indiferente.
La historia de Silvana Imas no solo expone una injusticia reparada, sino que también deja una lección: la voluntad de una madre puede mover montañas… y atrapar ladrones.



