El Juzgado de Familia de Tandil ordenó la vacunación compulsiva de un menor de edad luego de un proceso de mediación fallido entre el sistema de salud y la familia del niño. La medida fue adoptada con el objetivo de resguardar la salud del menor y prevenir riesgos sanitarios para la comunidad.

El caso se inició cuando profesionales del Hospital de Niños detectaron que el paciente solo había recibido las vacunas correspondientes a los dos meses de vida. Según trascendió, el menor había atravesado además dos internaciones por enfermedades que podrían haberse evitado mediante la inmunización obligatoria prevista en el calendario nacional.
Tras constatar la situación, desde el sistema de salud se activaron distintas instancias de diálogo con la familia para intentar revertir la negativa a completar el esquema de vacunación. Sin embargo, ante la falta de acuerdo, el Hospital de Niños elevó el caso al Servicio Local de Protección de Derechos, lo que derivó en la intervención judicial.
La vacunación finalmente se concretó mediante un operativo coordinado entre personal sanitario y la Comisaría de la Mujer. Desde el área de Salud Comunitaria señalaron que la resolución judicial priorizó el derecho a la salud del niño y destacó además la importancia de la inmunización colectiva para proteger a personas vulnerables que no pueden recibir determinadas vacunas.



