Nahir Galarza, quien cumple prisión perpetua por el asesinato de su novio Fernando Pastorizzo, protagonizó en las últimas horas una salida excepcional de la cárcel que generó sorpresa.

Según se confirmó, la joven salió de la Unidad Penal Nº6 de Paraná tras recibir una autorización especial de la Justicia entrerriana para viajar a Gualeguaychú, donde visitó a su abuela materna, quien atraviesa una enfermedad oncológica terminal.
El permiso fue otorgado de manera extraordinaria luego de un pedido de su defensa, fundamentado en el vínculo cercano entre Galarza y su abuela. La autorización contempló una salida por pocas horas, bajo estrictas medidas de seguridad y con un operativo manejado con total hermetismo.
De acuerdo a lo informado por fuentes periodísticas locales, la joven se trasladó directamente hasta la vivienda donde se encuentra internada su familiar para poder despedirse. Finalizado el encuentro, fue reingresada a la unidad penitenciaria de Paraná para continuar con el cumplimiento de su condena.
El caso que la llevó a prisión se remonta al 29 de diciembre de 2017, cuando Galarza asesinó a Pastorizzo de dos disparos por la espalda en la provincia de Entre Ríos. El 3 de julio de 2018 fue condenada a prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo, en un fallo que descartó la existencia de violencia previa por parte de la víctima.
Con 19 años al momento de la sentencia, Galarza se convirtió en la mujer más joven en recibir una condena de prisión perpetua en la historia judicial argentina.



