19 julio 2026

Vuelta a clases: claves para acompañar a los chicos y reducir el estrés del regreso

El inicio del ciclo lectivo marca el fin del ritmo relajado del verano y el regreso a una rutina más estructurada.

 

Más allá de la compra de útiles y la organización de horarios, especialistas en psicología infantil advierten que el mayor desafío suele ser emocional: después de semanas con mayor flexibilidad, más ocio y uso de pantallas, el cambio brusco puede generar irritabilidad, ansiedad o trastornos del sueño.

Por eso, recomiendan planificar una transición progresiva. Lo ideal es comenzar al menos una semana antes del inicio de clases ajustando los horarios de manera gradual, adelantando la hora de ir a dormir entre 15 y 30 minutos cada dos o tres días hasta alcanzar el esquema escolar. También sugieren reinstalar rutinas matutinas similares a las del período lectivo, como levantarse más temprano, desayunar en horarios fijos y limitar el uso de pantallas por la noche, ya que la luz azul interfiere con el descanso.

Otro punto clave es la comunicación. La forma en que los adultos hablan del regreso a la escuela influye directamente en cómo los chicos lo viven. Evitar mensajes dramáticos o cargados de presión ayuda a que la vuelta no se perciba como una pérdida, sino como el inicio de una nueva etapa. En cambio, es positivo destacar aspectos motivadores, como el reencuentro con amigos, docentes y actividades que disfrutan.

Finalmente, los especialistas señalan que el inicio del ciclo lectivo puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la autonomía. Involucrar a los chicos en la organización de sus materiales, en la preparación de la mochila o en la planificación de horarios favorece la responsabilidad y les brinda mayor seguridad frente al cambio. Una transición acompañada y gradual no solo reduce el estrés, sino que sienta bases saludables para todo el año escolar.