19 julio 2026

Alerta por medusas y sus picaduras en Mar del Plata

El incremento sostenido de la temperatura del mar en la costa atlántica comenzó a sentirse con fuerza en Mar del Plata y trajo consigo un fenómeno cada vez más frecuente: la aparición masiva de medusas cerca de la orilla, con un aumento de picaduras que preocupa a turistas y residentes.

 

Guardavidas de Punta Mogotes señalaron que se trata de un fenómeno habitual en verano, aunque este año se observa con mayor intensidad debido a que el agua se encuentra más cálida de lo normal.

Por qué aparecen más medusas

Las medusas —también llamadas aguavivas— no atacan, sino que se desplazan arrastradas por las corrientes y el viento. Sin embargo, el aumento de la temperatura del agua favorece su reproducción y hace que se acerquen en mayor cantidad a la costa, especialmente en jornadas con poco oleaje.

Especialistas advierten que los veranos con registros térmicos por encima del promedio, como ocurre actualmente, incrementan la probabilidad de encuentros con estos organismos marinos.

Qué síntomas provocan

Las medusas poseen tentáculos con células urticantes que liberan toxinas al entrar en contacto con la piel. Las picaduras suelen generar ardor intenso, enrojecimiento, picazón y sensación de quemadura. En la mayoría de los casos no revisten gravedad, aunque pueden resultar muy molestas, sobre todo en niños y personas con piel sensible.

Qué hacer ante una picadura

Desde el cuerpo de guardavidas recomiendan salir del agua de inmediato y no frotar la zona afectada. Se aconseja lavar con agua de mar —nunca dulce—, aplicar vinagre si se dispone y colocar frío local con hielo envuelto en una tela. En caso de dolor persistente, se puede utilizar crema con corticoides o antihistamínicos bajo indicación médica.

Si aparecen síntomas más severos como dificultad para respirar, mareos o inflamación excesiva, es fundamental acudir a un centro de salud.

Cómo prevenir

Para reducir riesgos, se recomienda prestar atención a los avisos de los guardavidas, evitar bañarse cuando se observan medusas en el agua o en la arena, no tocarlas —ni siquiera si parecen muertas— y utilizar remeras UV o trajes de neoprene que disminuyan el contacto directo con la piel.