La tradicional empresa conservera Marechiare anunció su cierre definitivo en Mar del Plata y despidió a alrededor de 40 trabajadores entre las áreas de procesamiento y comercio. La firma confirmó la decisión tras meses de paralización productiva y un escenario económico que volvió insostenible su continuidad.

La compañía explicó que la caída del consumo, el aumento de costos y la apertura de importaciones deterioraron de manera crítica su capacidad de competir. En ese marco, había detenido la producción meses atrás y mantenía únicamente ventas online para liquidar el stock remanente.
A través de un comunicado difundido en sus redes, Marechiare habló del “fin de un ciclo”, aunque sostuvo que mantiene su vocación industrial y no descarta inversiones futuras.
El cierre profundiza la crisis del sector del atún y las conservas, que desde el año pasado enfrenta una marcada caída de ventas y un contexto operativo cada vez más adverso. La empresa había intentado adaptarse incorporando un esquema de importación, reforzando su presencia digital y reduciendo estructuras, pero los esfuerzos no alcanzaron para revertir el deterioro del mercado.



