A más de dos años del fallecimiento de Silvina Luna, una nueva pericia médica volvió a poner en el centro de la escena al cirujano Aníbal Lotocki, condenado a 8 años de prisión por estafa y lesiones graves contra varias de sus pacientes, entre ellas la modelo.

Una junta de ocho especialistas analizó la historia clínica y la autopsia en la Morgue Judicial y concluyó que la muerte de Luna estuvo directamente relacionada con las cirugías estéticas que se realizó con Lotocki.
Los peritos determinaron que la modelo murió por un tromboembolismo pulmonar derivado de una sepsis. Sin embargo, señalaron que el origen de ese cuadro fue una enfermedad granulomatosa gigantocelular a cuerpo extraño, es decir, una reacción adversa a los materiales aplicados en los procedimientos estéticos.
El informe también vincula estos granulomas con la hipercalcemia que padeció Luna, producto del aumento anormal de calcio en sangre, una complicación que deterioró gravemente su salud en los últimos años.
En sus conclusiones, los especialistas afirmaron que si la modelo no se hubiera sometido a esas intervenciones, no habría desarrollado la enfermedad que derivó en su muerte.



