En una nueva señal de confrontación con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el Gobierno nacional elevó al 13,06% la alícuota de las contribuciones sociales que los clubes deberán pagar a partir de agosto por actividades vinculadas al fútbol profesional, como la transferencia de jugadores, la venta de entradas y los derechos televisivos.

La medida fue comunicada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien cuestionó duramente el actual régimen previsional del fútbol argentino. "Millonarios subsidiados por los jubilados", publicó en su cuenta de X, al denunciar que, pese a los 324 millones de dólares generados por la venta de jugadores argentinos durante 2024, el sector sigue recibiendo beneficios especiales financiados por el sistema previsional.
Sturzenegger explicó que el origen de este esquema data de 2002, cuando el gobierno de Eduardo Duhalde otorgó a la AFA un régimen especial que eximía a los clubes de realizar aportes patronales convencionales. En su lugar, se fijó un porcentaje sobre los ingresos por entradas, pases y televisión. Según el ministro, este sistema, que arrancó con una tasa del 2% y luego subió progresivamente hasta el 7,5%, terminó siendo deficitario y afectando las cuentas del sistema jubilatorio.
La nueva suba al 13,06% implica un fuerte ajuste y un golpe directo al modelo financiero de los clubes, y se da en un contexto de creciente tensión entre el Ejecutivo y la conducción de la AFA, encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia, quien mantiene una estrecha relación con Karina Milei, hermana del Presidente.



