Domingo al mediodía. Mate en mano, alguien comenta cerca de la parrilla: “Che, ¿por qué ahora todos le dicen capibara al carpincho?”. Y ahí nomás se arma el debate. ¿Nos cambiaron el nombre de uno de los animales más simpáticos del país sin avisar?

Tranquilos, que acá va la explicación.
En Argentina, Uruguay y parte del sur de Brasil y Paraguay, siempre lo conocimos como carpincho. Así lo llaman desde hace décadas los pescadores del Litoral, los vecinos de zonas rurales y hasta los memes patrios. Pero resulta que en otras partes del mundo —y especialmente en internet— este roedor gigante se popularizó con su otro nombre: capibara (o capybara, si nos vamos al inglés).
No es que nos hayan cambiado nada: ambos nombres son correctos. La diferencia está en el idioma. “Capibara” viene del portugués, y con la explosión de videos virales, canciones y memes protagonizados por estos bichos, el término extranjero se volvió parte del paisaje digital.
¿Y por qué lo vemos tanto ahora? Fácil: porque el carpincho se convirtió en una estrella de internet. Lo muestran tranquilo, amigable, posando con patitos o tomando baños como si estuviera en un spa japonés o roncando. Pero claro, todos esos contenidos vienen de cuentas del exterior, y con eso llegó la “capibarización” del carpincho.
Eso sí: en el DNI sigue siendo el de siempre. Nombre científico: Hydrochoerus hydrochaeris. Nacionalidad emocional: bien argentino.
Así que ya sabés: decir carpincho está perfecto. Y si alguien te lo discute, podés responder con una sonrisa y un mate:
— El capibara es su nombre artístico. Para nosotros, sigue siendo el carpincho de toda la vida.
Daniel Escobedo



