3 agosto 2021

EL ACEITE DE CANNABIS MUESTRA SU EFICACIA


Estudio del Garrahan: aceite de cannabis mostró 80% de eficacia en epilepsia refractaria. Desde el hospital anunciaron que los resultados "superaron ampliamente las expectativas", ya que la mayoría de los pacientes presentó una respuesta positiva. Incluso 5 de ellos ya no sufren crisis.

Miércoles, 4 de diciembre de 2019.

El Hospital Garrahan informó los resultados del primer estudio científico en Latinoamérica sobre efectividad del aceite de cannabis en niños y niñas con epilepsias refractarias: el 80% de los pacientes tuvo una respuesta positiva con reducción significativa en el número de crisis y desde la institución afirmaron que se “superaron ampliamente las expectativas”.

Luego de un año de intenso trabajo, el estudio llevado a cabo por el Garrahan sobre la efectividad y seguridad del aceite de cannabis en niños y niñas con epilepsias refractarias concluyó la etapa más importante que arroja los resultados sobre 50 pacientes.

“Los números son muy positivos y nos permiten ver una gran reducción de cantidad de crisis y mejoras en la calidad de vida. Este estudio debía responder una pregunta: ¿Es efectivo y seguro el aceite de cannabis en dosis farmacológicamente controladas? Hoy sabemos que la respuesta es sí”, afirmó Carlos Kambourian, presidente del Hospital Garrahan.

La tasa de respuesta global a la medicación fue altamente satisfactoria. De los 49 pacientes con seguimiento suficiente, 39, es decir el 80%, tuvo una respuesta positiva con reducción en el número de crisis. El promedio grupal inicial de 959 crisis por mes (unas 30 diarias) disminuyó a 381 crisis mensuales (13 por día), lo que equivale a una reducción del 60%. Esto significa que el tratamiento evitó casi 2 de cada 3 crisis y que, gracias al aceite, 5 pacientes se encuentran libres de crisis en la actualidad.

Como beneficio adicional se reportó por parte de la mayoría de los padres una mejora en los aspectos cognitivos, conductuales y motores, lo que repercute en la calidad de vida en los pacientes y su familia.

Los efectos adversos observados fueron en general de leves a moderados. La mayoría se controló con el ajuste de la dosis de cannabidiol o de alguna medicación antiepiléptica.

En Argentina el 1% de la población padece epilepsia. De esa cifra el 20% se trata de casos muy graves. Los chicos y chicas que participan del estudio en el Garrahan tienen la forma más severa de la enfermedad, con crisis repetitivas que llevan a un deterioro cognitivo, conductual y motor.