18 mayo 2022

LA PRESION SUBE, AL RITMO DE LAS MOTOS


El actual gobierno municipal disfrutó de una corta luna de miel con los ciudadanos que sienten que quienes circulan en moto de noche con caños de escapes adulterados le faltan el respeto a las normas y a las buenas costumbres de la vida en sociedad.

Sábado 19 de agosto de 2017

En diciembre de 2015, a los pocos días de asumir el gobierno municipal el contador Mariano Barroso, muchos vecinos se veían gratamente sorprendidos porque las autoridades se ocupaban de un tema que los tiene a maltraer desde hace muchos años, "las motos y sus escapes libres". Pero por algún motivo, poco tiempo después, el orden que se logró imponer en pocos días con secuestros de rodados que no se encontraban en condiciones y controles exhaustivos, se diluyó y todo volvió a la triste "normalidad" que por supuesto no es tal.

Vecinos de toda la ciudad elevan quejas ante el municipio, la policía y los medios pidiendo a gritos una solución que no llega, al menos en forma definitiva. Los sitios para "hacer bochinche" por parte de jovencitos motoqueros durante la noche van cambiando geográficamente. Así, les ha tocado meses de sufrimiento a quienes habitan en la calle Cavallari entre Mendoza y Vedia, también a aquellos que viven cerca de la "cortada" del parque industrial, como así también y desde siempre, a los que circundan la plaza Belgrano; pero en los últimos meses la movida de la noche se da en la Avenida Tomás Cosentino, a escasos metros del Hospital Zonal Julio de Vedia. Desde allí este medio recibe permanentes reclamos y pedidos de ayuda, esa que sienten que quienes tienen la obligación de brindarle no se la dan.

Ningún funcionario político ni policial lo dice cuando los micrófonos están encendidos, pero el temor es a la persecución y posible caída de un menor (que no debemos olvidar, está cometiendo un ilícito) y entonces se opta por el mal menor, que es escuchar a los vecinos reclamar y hacer promesas que saben no llegarán.

No sería necesario destacar desde estas líneas que los vecinos están juntando demasiada presión y nunca es bueno tensar tanto la cuerda; alcanza con ver los comentarios en las redes sociales, de contribuyentes que no logran descansar noche tras noche al despertarse sobresaltados por los escapes de las motos. Algunos hablan de salir a ejercer justicia por mano propia y eso es muy grave. Es de esperar que las autoridades tomen el toro por las astas y actúen para finalizar con el flagelo de las motos que pareciera disfrutaran de una ley especial.