"Cuando me dijeron que iban a vender a "El Colorado" como novillo de engorde y en tres meses lo iban a engordar y mandar al matadero me desesperé. Compré un terreno chico y pensé en cerrarlo y por lo menos tenerlo ahí", relata.

Viernes 16 de agosto de 2019.
En un pequeño poblado como Realicó, La Pampa, donde se conocen todos los poco mas de 10.000 habitantes, Lucía Oddone (30), posteó en su cuenta de la red social Instagram, un video en el que se la ve llorar desconsoladamente: "Si no consigo $27.000 en dos meses a "El Colorado" (un novillo de engorde) lo trasladan a un campo de engorde y lo van a vender a un matadero", señala.
El Colorado es un novillo, un joven animal vacuno, que Lucía visitaba todos los días en la quinta en la que se encontraba. Lo hacía junto a su pequeña hija y su pareja. Llevaban alimento, lo acariciaban, cepillaban y le hablaban. Hasta que se enteró que había sido vendido y decidió pedir ayuda en las redes sociales.
En pocos días juntó el dinero con donaciones de distintos puntos del país, con personas que se emocionaron con la historia.
«Busqué al comprador, tuvimos una charla, por suerte una persona con la cual pude dialogar y entendió lo que sentía desde el momento cero, moví cielo y tierra para salvarlo de la explotación, para que solo reciba amor. Mis condiciones me dan para rescatar solo a El Colorado, pero espero poder seguir en este camino y poder rescatar a muchos animales más, no es fácil pero se va a poder. No me voy a quedar quieta nunca más, ellos nos necesitan un montón, somos su voz», escribió.
Y pudo comprar el animal al que hace unos días logró trasladar a una quinta ubicada al sur de la localidad. La imagen de ese momento, en el que recibe al animal en su nuevo lugar, abrazándolo y hablándole con amor.
«Me volví de Buenos Aires hace casi 2 años (adonde había ido a cursar estudios), hace muchísimos años que estoy en la lucha para que la gente tome conciencia que los animales no deben ser explotados, incluso en mi adolescencia era la loquita que no comía carne.
Vine con intenciones de hacer algún movimiento copado en la provincia del “asado”. No me gusta quedarme de brazos cruzados y ver como las cosas pasan. Quiero armar un refugio/santuario. El Colorado era muy «chúcaro» y no se le acercaba a nadie. Y a mí se me acercó, tuvimos una conexión increíble», dice. Y agrega que «me pasó algo muy personal desde que hace un año perdí a mi hermano. El Colo también era «chúcaro» y fue el primero en apoyarme en todas estas cosas. Cuando me dijeron que iban a vender a El Colorado como novillo de engorde y en tres meses lo iban a engordar y mandar al matadero me desesperé. Compré un terreno chico y pensé en cerrarlo y por lo menos tenerlo ahí».
Por último cuenta que quiere «poner en marcha un proyecto, esperando algún apoyo municipal con un terreno en el que se pueda realizar un santuario educativo de animales lejos de la explotación».
Fuentes: "En boca de todos" y "Distrito interior"



