18 julio 2026

La Provincia aprobó la "Ley Joaquín" para prevenir tragedias en clubes, escuelas y plazas

La Legislatura bonaerense aprobó la denominada "Ley Joaquín", una norma que establece medidas obligatorias de seguridad para arcos de fútbol, aros de básquet y otras estructuras deportivas y recreativas con el objetivo de prevenir accidentes fatales en espacios públicos y privados.

 

La iniciativa surgió tras la muerte de Joaquín Stefano Gatto, un niño de 12 años de Ramos Mejía que falleció en enero de este año, luego de que un arco de fútbol sin fijación cayera sobre él durante un campamento en Junín de los Andes, provincia de Neuquén.

La nueva legislación obliga a que los establecimientos cuenten con sistemas de anclaje, contrapesos y mecanismos de sujeción para todas las estructuras deportivas que superen los 20 kilos. También dispone la colocación de protectores acolchonados en columnas, postes, paredes y otros elementos que puedan representar un riesgo.

Además, los arcos desmontables deberán almacenarse de forma segura cuando no estén en uso y permanecer apoyados en posición horizontal si no están correctamente fijados. En el caso de los aros de básquet móviles, será obligatorio incorporar contrapesos que garanticen su estabilidad.

Otro de los aspectos centrales de la ley es la implementación de inspecciones periódicas a cargo de profesionales matriculados, quienes deberán emitir un certificado de aptitud que tendrá que exhibirse en un lugar visible para acreditar que las instalaciones cumplen con las condiciones de seguridad.

La responsabilidad de controlar el cumplimiento de la norma recaerá en los municipios, que estarán facultados para realizar inspecciones, desarrollar campañas de concientización y aplicar sanciones en caso de incumplimiento.

La ley alcanza a clubes, escuelas, plazas, polideportivos, colonias de vacaciones, sociedades de fomento y demás establecimientos públicos y privados donde existan espacios para la práctica deportiva o recreativa.

Las instituciones tendrán un plazo de un año para adecuar sus instalaciones a las nuevas exigencias, período que podrá extenderse por otro año si así lo establece la reglamentación.