13 julio 2026

Una discusión sería el detonante del crimen del ex policía enterrado en los médanos

La investigación por la muerte de Alfredo Alberto Carbano, el exintegrante de la Policía Federal de 71 años cuyo cuerpo fue hallado enterrado en los médanos de Las Toninas, sumó importantes avances en las últimas horas. La Justicia confirmó la identidad de la víctima, recaratuló la causa como homicidio y ordenó la detención de dos sospechosos.

 

Carbano era intensamente buscado desde fines de junio, luego de que su vivienda, ubicada en las calles 13 y 4 de esa localidad del Partido de La Costa, se incendiara en circunstancias que comenzaron a despertar sospechas entre los investigadores. Días más tarde apareció abandonada su camioneta y, finalmente, el viernes pasado, un operativo encabezado por Bomberos Voluntarios, Policía Científica y la Brigada K9 permitió encontrar el cuerpo enterrado entre Las Toninas y el kilómetro 314 de la Ruta Provincial 11, a aproximadamente un kilómetro del lugar donde había sido localizado el vehículo.

Con el avance de la investigación, la Fiscalía dispuso la detención de un adolescente de 17 años y de Damián Aníbal Maciel, de 31, quienes en un primer momento habían declarado como testigos. Sin embargo, las inconsistencias detectadas en sus testimonios y otras pruebas incorporadas a la causa hicieron que pasaran a ser los principales sospechosos.

La principal hipótesis de los investigadores indica que ambos mantenían una relación de confianza con la víctima y solían concurrir a su domicilio. Según trascendió, durante uno de esos encuentros se habría producido una fuerte discusión que terminó con el asesinato del ex policía.

La autopsia confirmó que Carbano murió como consecuencia de un fuerte golpe en la cabeza. Los investigadores creen que, tras el crimen, los sospechosos trasladaron el cuerpo en la camioneta de la víctima hasta la zona de los médanos, donde lo enterraron con el objetivo de ocultar el homicidio.

En el marco de la causa, durante cinco allanamientos realizados el sábado fueron secuestrados 12 teléfonos celulares, una notebook, herramientas, una pala, un hacha, machetes, una barreta, una cadena y una frazada con manchas de sangre. Todos estos elementos serán sometidos a pericias para determinar su vinculación con el crimen.

La investigación continúa bajo la órbita de la Justicia del Departamento Judicial Dolores, que busca reconstruir con precisión la secuencia de los hechos y establecer el grado de participación de cada uno de los detenidos.