El consumo masivo continúa mostrando señales de estancamiento en Argentina. Según datos difundidos por el INDEC, las ventas en supermercados registraron en marzo una caída interanual del 5,1%, mientras que en los autoservicios mayoristas el descenso fue aún más pronunciado y alcanzó el 7,2%.

El informe oficial indica además que el ticket promedio en supermercados llegó a los $35.817, con una suba nominal interanual del 25,8%, impulsada principalmente por el aumento de precios. Entre los rubros con mayores incrementos de facturación aparecieron carnes, panadería y almacén, mientras que el sector de electrónicos y artículos para el hogar mostró uno de los peores desempeños, con una caída nominal del 7,2%.
En los autoservicios mayoristas, el panorama fue todavía más complejo. Además de la caída interanual, las ventas retrocedieron un 1,4% respecto de febrero y acumularon una baja del 2,6% en el primer trimestre del año. El empleo también sufrió una fuerte retracción: el sector cerró marzo con 13.043 trabajadores, lo que representa una caída del 7,4%.
Otro dato destacado del relevamiento es el crecimiento del uso de tarjetas de crédito para la compra de alimentos y productos básicos. Según el INDEC, este medio de pago concentró el 44,9% de la facturación total en supermercados, muy por encima de las tarjetas de débito y del efectivo, que apenas representó el 16,6% de las operaciones.



