El Gobierno nacional adjudicó por 20 años la concesión del denominado “Tramo Pampa” de la Ruta Nacional 5 a la empresa mendocina Construcciones Electromecánicas del Oeste S.A., que tendrá a su cargo la operación y mantenimiento del corredor que conecta Luján con Santa Rosa.

La medida impacta de lleno en Nueve de Julio, una de las ciudades atravesadas por una de las rutas más utilizadas del país para el transporte y la producción.
El nuevo esquema contempla la incorporación de dos estaciones de peaje adicionales, una en Gorostiaga y otra en Lonquimay, que se sumarán a las ya existentes en Olivera, Nueve de Julio y Trenque Lauquen. Según trascendió de la licitación, la tarifa inicial para vehículos livianos rondaría los 2.850 pesos finales por cabina, lo que incrementará considerablemente el costo para quienes recorren el corredor completo entre Buenos Aires y La Pampa.
La decisión volvió a poner el foco sobre el estado de la Ruta 5, una traza históricamente cuestionada por el deterioro de la calzada, el intenso tránsito y la cantidad de siniestros viales registrados en distintos sectores. Aunque el contrato prevé trabajos de mantenimiento, señalización y conservación, hasta el momento no se anunciaron obras de fondo vinculadas a la transformación en autopista, uno de los reclamos más repetidos por vecinos y transportistas.
En ese contexto, la inclusión de nuevas cabinas y el aumento proyectado de los peajes reavivó la discusión sobre el costo de circular por la Ruta 5 y la necesidad de inversiones estructurales que acompañen el crecimiento del tránsito y mejoren la seguridad vial en todo el corredor.



