El presidente Javier Milei ratificó su respaldo a Manuel Adorni y confirmó que lo acompañará el próximo miércoles al Congreso, cuando el funcionario brinde su informe de gestión en un contexto atravesado por cuestionamientos judiciales.

“Sí, claro, voy a ir. No tenga duda”, aseguró el mandatario al ser consultado sobre su presencia en la exposición. “Voy a ir a escuchar a mi jefe de Gabinete”, agregó, en un gesto político que busca reforzar la figura de Adorni en medio de la investigación sobre su patrimonio, vinculada a viajes y propiedades.
Sobre ese punto, Milei evitó profundizar pero dejó en claro su postura: “Manuel dará las respuestas que correspondan. Está trabajando la Justicia, tranquila, y se van cumpliendo todos los pasos. Nosotros estamos muy tranquilos”.
El respaldo no fue solo discursivo. A través del Decreto 269/2026, publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno avanzó en una reestructuración de la Jefatura de Gabinete que amplía el poder de Adorni dentro del organigrama estatal.
Uno de los puntos centrales de la norma es la asignación a la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología —que depende de su órbita— de la conducción del Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social (SINTyS), una herramienta clave para el cruce de datos entre organismos públicos.
El SINTyS articula información de más de un centenar de dependencias nacionales, provinciales y municipales, incluyendo registros impositivos, datos de la seguridad social, padrones, domicilios y beneficiarios de programas estatales, lo que lo convierte en una de las estructuras más sensibles del Estado.
En paralelo, el Presidente también se refirió a la situación económica tras la última publicación del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), difundido por el INDEC, que mostró una caída en febrero.
“Si tomamos el EMAE desestacionalizado, punta contra punta, a diciembre del 23 estamos 11 por ciento arriba”, sostuvo Milei, relativizando el retroceso mensual y defendiendo la evolución general de la actividad.
En ese escenario, la presencia del Presidente en el Congreso no solo acompañará a su jefe de Gabinete, sino que también buscará enviar una señal política clara en medio de tensiones judiciales y económicas.



