3 junio 2026

Descubren un nuevo dinosaurio en Chubut y aporta claves sobre la evolución

Un equipo de investigadores del CONICET confirmó el hallazgo de una nueva especie de dinosaurio en Chubut, un descubrimiento que vuelve a posicionar a la Patagonia como uno de los territorios más ricos del mundo en fósiles.

 

El ejemplar fue bautizado como Bicharracosaurus dionidei y habitó la región durante el Jurásico Superior, hace más de 150 millones de años. Los restos fueron encontrados en la formación Cañadón Calcáreo, un sitio de gran relevancia paleontológica.

Según el estudio publicado en la revista científica PeerJ, el dinosaurio pertenece al grupo de los eusaurópodos, grandes herbívoros de cuello largo que dominaron amplias zonas del planeta. Los fósiles recuperados —principalmente vértebras dorsales, sacras y caudales— presentan características únicas que permitieron identificar una nueva especie.

Uno de los aspectos más destacados del hallazgo es su valor evolutivo. El Bicharracosaurus ocupa una posición intermedia dentro del árbol de los saurópodos, lo que lo convierte en una pieza clave para entender la transición entre formas más primitivas y los gigantes que dominaron el período Cretácico.

Las particularidades en la estructura de sus vértebras, con complejas cavidades internas, evidencian adaptaciones específicas dentro de su linaje y sugieren que los dinosaurios de la región siguieron caminos evolutivos propios.

El contexto también aporta información valiosa. Durante el Jurásico, la zona de Cañadón Calcáreo presentaba un ambiente con abundante vegetación, condiciones ideales para el desarrollo de grandes herbívoros. Este nuevo registro amplía el conocimiento sobre los ecosistemas que existían en la Patagonia hace millones de años.

El nombre de la especie rinde homenaje a Dionide Mesa, quien colaboró en la identificación inicial de los restos, destacando el trabajo conjunto entre científicos y comunidades locales.

Con este descubrimiento, la paleontología argentina suma una pieza fundamental para reconstruir la historia de los dinosaurios y reafirma el papel central de la Patagonia en el mapa mundial de la investigación científica.