Vecinos de distintos sectores de la ciudad comenzaron a expresar en las últimas horas su malestar por la falta de barrenderos y la prestación irregular del servicio de limpieza urbana, una situación que, aseguran, se repite desde hace meses y que en algunos casos directamente dejó de brindarse desde hace tiempo.

Las quejas apuntan a la acumulación de hojas, tierra y residuos y barro en cordones y esquinas, lo que no solo afecta la estética urbana sino que también genera complicaciones en días de lluvia, cuando los desagües se ven obstruidos.
“Hace días que no pasa nadie, la calle está cada vez peor”, señalan en redes sociales frentistas, quienes remarcan que en otros tiempos el barrido tenía cierta frecuencia, pero que en la actualidad resulta imprevisible o directamente inexistente.
El problema no se limita a un barrio puntual, sino que se replica en distintos puntos de la ciudad, lo que refuerza la percepción de un servicio con falta de personal.
A esto se suma la preocupación por la llegada de la temporada otoñal, con la caída constante de hojas, lo que incrementa la necesidad de limpieza y vuelve más visible la ausencia del servicio.
Mientras tanto, los vecinos reclaman una respuesta y una regularización urgente de las tareas, entendiendo que se trata de un servicio básico para el mantenimiento de la ciudad.



