3 junio 2026

Federación Agraria puso sobre la mesa la crisis hídrica

La falta de definiciones de fondo en materia de infraestructura volvió a quedar expuesta en Nueve de Julio, donde la filial local de la Federación Agraria Argentina llevó directamente al Gobierno bonaerense una agenda marcada por urgencias que, según advierten, siguen sin resolverse.

 

La reunión se concretó con el ministro de Infraestructura de la provincia, Gabriel Katopodis, y tuvo como eje central la crítica situación hídrica que atraviesa el distrito, luego de un 2025 marcado por inundaciones y anegamientos que se extendieron durante meses y dejaron fuertes consecuencias productivas y sociales.

Desde la entidad ruralista no solo expusieron el diagnóstico, sino que avanzaron con planteos concretos. Entre ellos, la necesidad urgente de intervenir sobre el sistema de canales, señalando como puntos críticos al canal Mones Cazón —clave en la conexión con La Sofía–12 de Octubre— y al canal San Emilio Sur, cuya obra inconclusa sigue siendo un factor determinante en el escurrimiento del agua en una amplia región.

Según remarcaron, el deterioro y la falta de mantenimiento de estas estructuras no solo agravan los desbordes, sino que reflejan un problema más profundo: la ausencia de una política sostenida en infraestructura hídrica.

En paralelo, también se puso el foco en la red vial rural, íntimamente ligada al manejo del agua. En ese sentido, se solicitó garantizar la continuidad del equipo de Vialidad que opera en el distrito, al considerarlo clave para sostener la conectividad productiva en contextos climáticos adversos.

Otro de los puntos que generó tensión fue el desacuerdo con el convenio entre la Autoridad del Agua y el municipio, cuestionando el traspaso de responsabilidades a nivel local. Desde la filial sostienen que el municipio no cuenta con la capacidad técnica ni operativa necesaria para asumir esas funciones, lo que podría agravar aún más la situación.

El planteo, en definitiva, no fue solo técnico, sino también político. La dirigencia rural dejó en claro que los problemas están identificados hace tiempo y que lo que falta no es diagnóstico, sino decisión.

Por su parte, Katopodis valoró los reclamos y se comprometió a avanzar en una agenda de trabajo que combine acciones inmediatas con proyectos de mediano y largo plazo. En lo inmediato, se acordó establecer un esquema de seguimiento semanal, mientras que también se habilitó una vía directa de articulación con su equipo, a través de la jefa de Gabinete de la cartera.

Sin embargo, más allá de los compromisos, el mensaje que dejó el encuentro es claro: los sectores productivos empiezan a exigir definiciones concretas en temas estructurales que, hasta ahora, no han tenido un debate profundo ni respuestas sostenidas en el tiempo.