Los policías Lucas Badra y Franco Cabrera fueron ascendidos de manera extraordinaria tras haber encontrado a Esmeralda, la niña de dos años que había desaparecido en Cosquín y cuya búsqueda mantuvo en vilo al país. El reconocimiento fue encabezado por el gobernador Martín Llaryora, quien destacó el compromiso de ambos efectivos.

Badra, integrante del Escuadrón Motorizado Enduro de la Departamental Punilla Norte, fue promovido de agente a cabo, mientras que Cabrera ascendió a sargento primero. Además, recibieron una distinción honorífica que quedará asentada en sus legajos dentro de la Policía de Córdoba.
El hallazgo se produjo en una zona de monte, a unos 500 metros de la vivienda de la menor, luego de un intenso operativo de rastrillaje. Los efectivos continuaron colaborando aun fuera de servicio y, guiados por perros rastreadores, lograron encontrar a la niña entre pastizales. “Fue ver a mi hija”, resumió Cabrera sobre el momento.
Si bien el caso tuvo un desenlace positivo y la menor se encuentra en buen estado de salud, desde el Gobierno provincial remarcaron que la investigación continúa para esclarecer las circunstancias de la desaparición, en un contexto donde este tipo de episodios genera creciente preocupación.



