Una camioneta despistó este viernes al mediodía en el kilómetro 359 de la Ruta 226 y terminó sobre la banquina. El hecho se registró minutos antes de las 14 horas y fue protagonizado por un hombre y una mujer oriundos de la ciudad de Las Flores, quienes resultaron ilesos.

En el lugar trabajó una ambulancia de Espigas en forma preventiva, junto a Bomberos, agentes de Protección Ciudadana de Bolívar y un móvil policial de la localidad de Paula.
Más allá de que no hubo que lamentar consecuencias físicas, el episodio vuelve a poner en foco una escena que se repite en las rutas de la región: despistes sin impacto directo, pero que evidencian condiciones que merecen atención.
Tramos extensos, banquinas irregulares, circulación constante y factores como el cansancio o la velocidad suelen ser parte de un combo que aparece con frecuencia en este tipo de siniestros. Muchas veces no terminan en tragedia, pero funcionan como advertencia.
En este caso, el resultado fue favorable. Sin embargo, el hecho se suma a una serie de episodios similares que, aun sin heridos, reflejan la necesidad de observar con mayor detenimiento lo que ocurre en rutas clave como la 226. Porque cuando todo termina bien, el riesgo es naturalizar situaciones que podrían no resolverse de la misma manera la próxima vez.
Con información de Presente, Bolívar.



