Los jubilados y pensionados que cobran a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social tendrán un nuevo aumento en abril, que se definirá cuando se conozca la inflación de febrero. La actualización forma parte del esquema de movilidad mensual vigente, que ajusta los haberes previsionales según la evolución del costo de vida.

El porcentaje exacto se confirmará el 12 de marzo a las 16, cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos publique el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Ese dato será el que determine el incremento que se aplicará en abril, ya que la normativa establece que las jubilaciones se actualizan tomando como referencia la inflación registrada dos meses antes.
Mientras tanto, consultoras privadas estiman que el IPC de febrero podría ubicarse cerca del 3%, lo que implicaría un aumento similar para los haberes. De concretarse esa proyección, la jubilación mínima pasaría de unos $369.600 a cerca de $380.700, mientras que la máxima superaría los $2,56 millones.
Además del ajuste mensual, el Gobierno aún debe definir si continuará el bono extraordinario de $70.000 que reciben quienes cobran la mínima. Si ese refuerzo se mantiene, los jubilados que perciben el haber más bajo podrían superar los $450.000 totales en abril.



