La provincia de Buenos Aires enfrentará un lunes complicado, con un paro que afectará a múltiples sectores de la administración pública y retrasará el inicio de clases. La medida de fuerza fue confirmada por los estatales de ATE, que se suman a los docentes y judiciales, ampliando la protesta en todo el territorio bonaerense.

El sindicato ATE, liderado por Claudio Arévalo, anunció un cese de actividades en reclamo por la pérdida del poder adquisitivo y la depreciación salarial en el sector público, responsabilizando directamente al presidente Javier Milei. Entre sus demandas se incluyen recategorizaciones, pase a planta permanente de temporarios y la derogación de normativas que afectan a los trabajadores, además de cuestionar los tarifazos y recortes de fondos nacionales que, según el gremio, impactan en los bolsillos de los bonaerenses.
Docentes y judiciales
El Frente de Unidad Docentes bonaerense confirmó que las escuelas no comenzarán las clases el 2 de marzo, en un paro que agrupa a todos los gremios del sector. Sus reclamos combinan demandas al Gobierno nacional —como la restitución del pago del Incentivo Docentes y la convocatoria a la paritaria nacional— con pedidos de aumento salarial a la administración provincial.
Por su parte, la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) también anunció huelga “sin presencialidad ni teletrabajo”, exigiendo una propuesta salarial que permita equiparar sueldos con la inflación de 2026 y recuperar lo perdido en 2025.
Impacto
La conjunción de estas medidas de fuerza anticipa un lunes 2 de marzo con oficinas públicas cerradas y clases postergadas, marcando un inicio de año escolar y laboral con fuerte tensión en la provincia. La protesta de docentes, judiciales y estatales refleja la combinación de reclamos locales y nacionales que atraviesan a la administración pública bonaerense.



